Hola a todos, amigos blogueros.
Vengo a vosotros de nuevo, más que
dispuesta a presentaros mi última lectura. En este caso se trata de una
de las novedades editoriales más deseadas por mí:
La tribu maldita, de Víctor Fernández Correas, a quien ya conocía por su ópera prima
La Conspiración de Yuste de la que os
hablé hace un tiempo. Si os parece bien, comenzamos ya.
Ficha técnica.
- Título: La tribu maldita.
- Autor: Víctor Fernández Correas.
- Género: Novela histórica.
- ISBN: 9788499980942.
- Editorial: Temas de Hoy.
- Precio: 19,90 €.
- Formato: Tapa blanda con solapas, 480 páginas.
- Año de publicación: 2012.
Contraportada.
Anar
teme por su clan. Todo lo que los rodea se ha vuelto hostil: los
animales han desaparecido, los frutos escasean y varios compañeros han
sido devorados por las fieras. Además, el implacable y violento invierno
se cierne sobre ellos. Todos los miembros de la tribu desean emigrar.
Todos menos unos pocos. Entre ellos, Kamu, el líder de los cazadores.
Ellos prefieren esperar a la siguiente primavera. Pero Anar, el chamán
de la tribu, insiste en buscar una tierra maravillosa y pacífica, un
valle donde el agua fluye, donde abundan los frutos y donde megaceros y
manadas de caballos pastan. Un valle en el que el grupo podría
establecerse de forma permanente y al resguardo de las amenazas de la
naturaleza y de otros homínidos.
Con sus compañeros, y pese a la
infinidad de riesgos que habrán de afrontar durante el trayecto - entre
ellos el encuentro con tribus rivales -, Anar emprenderá un azaroso y
peligroso viaje en busca del mágico lugar. La llegada de otra tribu
permite al líder de los cazadores, Kamu, cumplir su deseo de fortalecer
el clan con nuevos y poderosos miembros. Sin embargo, el nuevo grupo
trae consigo a una extraña y atractiva hembra pelirroja que amenaza la
supervivencia de todos aquellos que decidan acogerla.
Hay algo más, pero me parece que destripa demasiado la trama para mi gusto, así que lo he eliminado.
Personajes.
- Anar:
Anciano de la tribu de homínidos. Tuvo un accidente de caza en su
juventud que a punto estuvo de costarle la vida. Desde entonces tiene
una lesión en la espalda que le impide caminar con normalidad y ejercer
funciones como cazador. Sin embargo, es el líder de la tribu en el
primer momento, que se beneficia de sus conocimientos y experiencia.
Este es mi favorito.
- Kamu: Líder de los cazadores y, al
final, también de la tribu completa. Es el más alto y fuerte de los
homínidos que conforman la tribu y tiene buenas ideas que contribuyen a
mejorar las técnicas de caza y, por tanto, la ingesta de carne de sus
compañeros.
- Numu: Hijo de Kamu y sucesor natural de su padre
al frente de la tribu. Este joven homínido ha resultado ser un digno
sucesor de Kamu al contar con una inteligencia brillante y una capacidad
de aprendizaje asombrosa.
- Kana: Hembra favorita de Kamu
desde que muriera la madre de su hijo. Esta homínida cuidó de Numu desde
que su madre biológica murió como consecuencia de un mal parto.
- Kanai: Atractiva hembra pelirroja que parece traer la mala suerte a todos los clanes que la acojen.
Como viene siendo habitual
en mis reseñas, os dejo aquí un simple esbozo de los personajes
principales de esta novela, el resto os dejo que los descubrais por
vosotros mismos mediante su lectura.
Argumento.
Hubo un tiempo en el que el hombre no fue el único dueño de la tierra.
Hubo un tiempo en el que el hombre tuvo que disputar su territorio con los animales para sobrevivir.
Hubo un tiempo en el que el hombre vivió con miedo.
Hubo
un tiempo en el que, después de contemplar las estrellas, el hombre
cerraba los ojos y sólo esperaba abrirlos al día siguiente para ver el
sol.
Hubo un tiempo en el que el hombre aprendió a ser hombre.
Con
estas frases da comienzo "La tribu maldita", una novela en la que
Víctor Fernández Correas nos narra la historia de los 28 homínidos cuyos
restos se encontraron en la Sima de los Huesos, en Atapuerca.
Hace
400.000 años, Anar y su tribu de homínidos se preparaban para enfrentar
el crudo invierno, felices por haber encontrado una caverna amplia y
bien guarecida que les ayudaría a paliar las malas condiciones
climáticas de la zona.
Pero no todos eran felices.
Anar veía
cómo su territorio estaba agostándose poco a poco. Cada vez las
recolectoras y los cazadores debían ir más lejos y correr mayores
peligros para conseguir unas escasas raciones de comida que, a duras
penas, conseguían satisfacer sus necesitados estómagos. Tenían que
abandonar aquel lugar, para dirigirse a aquel valle en el cual el
anciano homínido aseguraba que pastaban megaceros, caballos y
rinocerontes, los árboles daban deliciosas frutas y bayas y habían
numerosos ríos y arroyos en los que podrían saciar su sed. La tribu
estaba casi convencida de la conveniencia de buscar esa tierra y
asentarse en ella definitivamente.
Kamu, el líder de los
cazadores, no era de la misma opinión. Temía con razón que los fríos del
invierno se les echaran encima, y que en los bosques y praderas que
deberían cruzar, según el anciano Anar, se hallarían a merced de las
fieras e insistía en esperar a la próxima primavera.cuando el tiempo
mejorase sería el momento de buscar esa nueva tierra. Convencido Kamu y
con él los últimos oponentes, el grupo se encaminó hacia ese lugar del
que Anar gruñía con tanta insistencia. En el camino, habrían de sufrir
toda clase de tribulaciones, pero aquella tierra que el anciano homínido
no se cansaba de alabar estaba al fin ante sus asombrados ojos, y en
ella se quedarían.
No resultaría demasiado difícil para el clan
comandado por Anar adaptarse al nuevo entorno, mucho más benigno que el
que habían dejado atrás, pero en la mente de ambos homínidos surge ahora
una nueva preocupación: los efectivos de la tribu se han visto
trágicamente mermados con el viaje y se impone la necesidad de encontrar
otras tribus que la refuercen. El anhelo de los jefes de la tribu se ve
al fin cumplido con el descubrimiento del clan comandado por Kiru,
que se unirá a Kamu y a los suyos, pero:
¿Será para bien o para mal?
Mi opinión personal.
Como siempre en este apartado, vamos por partes:
- La novela me ha encantado.
Debo confesar que, cuando supe que estaba ambientada en la Prehistoria,
me picó mucho la curiosidad. De esta lejana época sólo he leído un par
de entregas de la saga "Los hijos de la Tierra" que me gustaron mucho, e
imaginaba que esta novela que nos trae Víctor se le parecería al menos
en una parte.
Pues bien, nada más lejos de la realidad. Víctor
Fernández Correas, nos narra la apasionante aventura de un grupo de 28
homínidos, de la especie
homo heidelbergensis, ya humanos, y que
según he podido comprobar, están situados evolutivamente hablando, entre
el homo antecessor y el hombre de Neanderthal, y que poblaron España
hace aproximadamente 500.000 años, pero de eso ya hablaremos con mayor
profundidad en seguida.
- El autor: Era conocido para mí desde
que reseñé, en esta misma página "La Conspiración de Yuste", su
estupenda ópera prima que como ya os he dicho fue una de mis mejores
lecturas de 2011. Pues bien, cuando supe que iba a publicar una nueva
obra, ni dudé en que debía comprarla y leerla, cosa que hice con las
expectativas muy altas. No me ha defraudado.
- El estilo: Mucho
es lo que hay que contar aquí, ya que esta vez no nos encontramos ante
una novela "al uso" por decirlo de alguna manera. Paso a explicaros por
qué.
Apenas hay diálogos. A mí me sorprendió mucho al
principio que los personajes se comunicasen entre ellos mediante
gruñidos, entre los cuales me gustaría destacar
mubu (dormido,
dormir), y que es con el que los homínidos se refieren a la muerte, que
el narrador denomina utilizando una expresión de lo más romántica: el
gran sueño. En la página 458 del libro encontramos el vocabulario básico
de los homínidos por orden alfabético, con diferencias de si es en la
lengua de la tribu de Kamu, la de Ur o la de Kiru, que ya entonces había
problemas de idiomas.
Con referencia al tema de la muerte, Víctor nos
narra cómo los homínidos (en especial Kamu y Anar) van, poco a poco,
haciéndose conscientes de que el gran sueño es algo que tarde o temprano
llegará, son también conscientes del paso del tiempo y de los cambios
que anuncian la nueva estación, actuando en consecuencia.
El estilo es descriptivo,
lo cual no es sinónimo en esta ocasión de pesado. Por fuerza ha de
serlo, después de lo expuesto en el apartado anterior. No son los
personajes quienes nos cuentan cómo era el valle o los animales que en
el mismo vivían, sino que es un narrador quien nos informa de todo. El
primer diálogo entre los homínidos se encuentra en la página 33 de la
novela.
- Ambientación. Este era un aspecto que me picaba mucho
la curiosidad antes de leer la novela. No es tan fácil ambientar una
obra en una época tan lejana y poco conocida como esta como hacerlo en
el siglo de oro español del cual conocemos casi todo y el acceso a la
información es mucho más sencillo.
La ambientación es muy buena,
rayando casi en la perfección. Víctor nos describe de forma minuciosa
cómo era la España de aquella época remota, tan distinta a la que
conocemos actualmente y poblada por animales actualmente extintos en
nuestro país, como pueden ser el megacero (una especie de ciervo
gigante, con unas astas que podían medir hasta 3,5 metros de
envergadura), el rinoceronte o el león, sin olvidar a animales que aún
hoy viven en nuestros escasos bosques, como el lobo, el oso o el lince.
Tampoco
olvida Víctor la situación del homo heidelbergensis en la cadena
alimentaria. Era un predador, sí, armado con rudimentarias lanzas
creadas a partir de ramas de árboles y hachas de piedra realizadas en su
mayor parte en el mismo lugar de la caza con el fin de adaptarlas a las
necesidades del momento. También había algunas armas de carácter
digamos permanente, como el hacha de mano que llevaba Kamu y que le
identificaba como líder de la tribu. Todo esto no quiere decir que
estuviera en la cumbre de dicha cadena y, al igual que era temido por
los mamíferos y aves de menor tamaño, también tenía sus propios
predadores (lobos o leones) de los que debía cuidarse, ya que era su
vida lo que estaba en juego.
Sobre los
homínidos y la medicina:
Este tema también merece mención aparte. ya que, a lo largo de la
trama, varios homínidos se irán poniendo enfermos y el autor nos narra
cómo Anar intenta por todos los medios a su alcance evitar que sean
atrapados por
el gran sueño, utilizando para ello diversas
plantas que encuentra en su entorno más próximo. Así, conoceremos los
efectos medicinales de diversas plantas como la centaurea menor, la
menta o los berros, que las recolectoras se encargaban de buscar y
recoger para él.
En este sentido, la llegada de Kanai a la tribu de
Anar supuso una auténtica bendición, ya que demostró ser una gran
conocedora de las plantas y sus propiedades, sabiendo también distinguir
aquellas bayas o frutos que debían evitarse al ser tóxicos,
conocimiento este que le ayudaría en alguna que otra ocasión.
También en este apartado debo volver a hablaros del tema de los
gruñidos.
Habría resultado quizás más sencillo que Víctor se hubiese tomado la
licencia de llenar la novela de diálogos normales para conseguir que su
ritmo fuese más rápido. Esto, sin embargo, habría constituído un
anacronismo ya que el homo heidelbergensis aún no tenía la capacidad de
hablar sino que se comunicaba con sus semejantes mediante esos gruñidos
y, sobre todo, mediante gestos cada uno de los cuales estaba cargado de
significado.
- Los personajes: Me han parecido muy creíbles y bien dibujados. Como ya os he dicho más arriba mi favorito es
Anar,
ese anciano prematuro que se vio apartado de sus labores como cazador
por culpa de aquel accidente pero que, a pesar de todo, encontró la
manera de seguir siéndole útil a su tribu, desarrollando otras
habilidades como pueden ser las de curandero (en la contraportada se le
presenta como el chamán de la tribu).
También me ha gustado mucho el personaje de
Kanai,
que pone de manifiesto que ya entonces el hecho de ser diferente podía
traerte problemas. Su mata de pelo rojo (los homínidos eran generalmente
morenos) atraía las miradas lascivas de algunos y hacía que otros la
rechazasen al pensar que traería mala suerte a la tribu que la acogiese.
- Nota del autor:
Víctor nos hace un repaso por la Historia de Atapuerca y del libro en
unas cuantas páginas. Debo recomendaros lo evidente: que leais el libro
desde el principio hasta el final y en ese orden, ya que si esa nota
está en último lugar por algo será (destripa parte de la trama).
Recomendación y conclusiones.
En
este caso me gustaría hacer mía la frase que podemos leer en la faja de
la novela y que dice, en letras blancas sobre fondo rojo:
Por primera vez los protagonistas de Atapuerca cobran vida en una inolvidable novela.
Si
has llegado hasta aqui, creo que es evidente que recomiendo la lectura
de esta segunda obra de Víctor Fernández Correas, por considerarla un
viaje apasionante que recorreremos de la mano de unos personajes poco
comunes, sí, pero no por ello menos interesantes. Sentiremos empatía por
Anar, que nos transmitirá sus preocupaciones, compasión por Kanai,
condenada a una eterna huída y odiaremos a Ur, ese homínido gigantesco
que nos demuestra que en aquella época ya existían los monstruos
sanguinarios.
Valoración final: Una lectura de cinco estrellas.
Gracias por vuestros comentarios. Muchos besos a todos y hasta la próxima lectura.